Los Pedroches
Fash Al-Ballut, el
llano de las bellotas
Alejandro Ibáñez
La denominación de Valle de Los Pedroches, cuando en realidad se trata de una penillanura bordeada de montañas, no es más que una ensoñación literaria ajena e independiente a la Geografía
A esta
inmensa azotea de la sierra, como la definió el poeta – arqueólogo Juan Bernier,
se llega tras superar el mítico Puerto del Calatraveño. Es una penillanura, no
un valle, que conforma una comarca de las mejores definidas formada por los
municipios de Alcaracejos, Añora, Belalcázar, Cardeña, Conquista, Dos Torres, El
Guijo, El Viso, Fuente la Lancha, Hinojosa del Duque, Pedroche, Pozoblanco,
Santa Eufemia, Torrecampo, Villanueva del Duque, Villaralto y Villanueva de
Córdoba. Los restos arqueológicos de diversas épocas prehistóricas aparecidos en
muchos puntos de su geografía dan fe del antiguo poblamiento de esta tierra
desde la más remota antigüedad. Pero sin lugar a dudas, fue durante la
dominación romana cuando Los Pedroches gozó de una gran importancia debido a su
riqueza ganadera y a los minerales obtenidos de su subsuelo. La conquista árabe
fortaleció aún más esta dedicación ganadera de la cora de Fash al-Ballut, el
llano de las bellotas que fue la denominación que los musulmanes otorgaron a la
zona. Es granito puro, materia prima de arquitectos y canteros a lo largo de los
siglos para levantar iglesias catedralicias, ermitas tardogóticas y casas
populares de labrados dinteles. La llanura de Los Pedroches, cercada por un
conjunto de sierras que la delimitan geográficamente, constituye un ecosistema
mediterráneo de dehesas resultado de unas prácticas agrícolas milenarias
respetuosas con un medio natural que ha proporcionado a sus habitantes todo su
sustento durante siglos.
En Los Pedroches los viejos oficios siguen estando muy presentes en la actividad cotidiana de sus gentes. Forja de metales, talla en madera, trabajos en cuero, elaboración de calzado, cerámica, granito y cuchillería son sólo algunos ejemplos de la actividad que desarrollan diariamente las sabias manos de unos hombres que mantienen con su quehacer esta herencia.
Fuente: libro "Ruta gastronómica de la provincia de
Córdoba 2009"
Edita: el Día de Córdoba.
Gerente: Miguel Á. Medina.
Director: Luís J. Pérez-Bustamante.
Coordinador: José Manuel Santiago.
Redacción: Alejandro G. Cubeiro y Alejandro Ibáñez.
Diseño libro: Fernando Rivas Roldán.
Fotografía: J. Martínez, Á. Carmona, M. Á. Salas, Ó. Barrionuevo y
A. Ibáñez.