La
editorial Almuzara
acaba de publicar El libro del
salmorejo. Historia de un viaje
milenario de Almudena Villegas
en el que nos propone un curioso
y entusiasta homenaje a uno de
los platos más emblemáticos del
sur de España. Se trata de una
de las más famosas sopas frías
andaluzas cuya maravillosa
receta, por sencilla y
saludable, ha dado gloria a los
más exquisitos paladares del
mundo y que como ella misma nos
cuenta en su obra se benefició
de la llegada del tomate a
Europa para asentar y mejorar las
viejas fórmulas tradicionales.
Síntesis de las características
principales de la despensa
andaluza, hay quien, por su
consistencia similar a la de un
puré o una mayonesa suave,
califica como gazpacho denso a
esta sabia combinación de miga
de pan, aceite de oliva, sal,
ajo y tomate, a los que en
algunas fórmulas se añade el
vinagre, que no estaba presente
en la receta tradicional del
salmorejo cordobés. Como tampoco
el pimiento o la cebolla que
tienden a aparecer en algunos de
los salmorejos actuales.
Almudena Villegas nos sugiere en
este ensayo que la base de la
receta por su esencia y por sus
características más importantes
pueden remontarse hasta el
Neolítico o incluso al
Paleolítico, puesto que con dos
piedras para machacar el cereal
bastaba para crear algo
comestible. Mediterráneo,
contemporáneo, actual y
milenario a la vez, el salmorejo
es el trotamundos, el
quitahambres blanco o rojo que
perdura porque es el camaleón de
la gastronomía. A veces oculto,
otras visible, se ha convertido
en un gran río en el cual han
vertido sus mejores caudales
otros grandes protagonistas de
la alimentación del
Mediterráneo: el dorado aceite
de oliva, el aromático ajo, y
los panes de todo tipo, pero
también el trasatlántico y
moderno tomate o el punzante
vinagre.
¿Por
qué nos sigue gustando? ¿Por qué
un plato mesopotámico sigue en
nuestras mesas?. La búsqueda del
ser humano por desvelar sus
secretos casi olvidados, y las
claves de la permanencia de este
plato, de su trascendencia y de
cómo ha viajado con los seres
humanos a través de su historia,
la encontrarán los lectores en
esta fantástica narración de un
periplo milenario en el que la
investigación antropológica e
histórica forma, igualmente,
parte de los ingredientes de un
producto con el que pretende
reivindicar el carácter
científico de la gastronomía. A
juicio de la autora "la
gastronomía no ha sido bien
entendida, ni su estudio se
considera científico, y a lo
largo de mi trayectoria
profesional he intentado, y sigo
haciéndolo, que se considere
bajo otro punto de vista, serio,
fruto de la investigación y de
un estricto buen hacer, con un
riguroso código de trabajo, como
se hace igualmente con el resto
de las ciencias, pero como
señala Fischler - Comisionado
Europeo en Bruselas, responsable
para la agricultura y el
desarrollo rural-: Los objetos
complejos y multidimensionales
como la alimentación son reacios
por naturaleza al acercamiento
disciplinario. Esperemos que sea
solamente una dificultad y no
algo irrealizable".
Almudena Villegas Becerril es
miembro de número de la Real
Academia Española de
Gastronomía. Historiadora
especializada en el mundo
antiguo y en historia de la
alimentación, así como
especialista en Dietética y
Nutrición. Su primera obra,
publicada bajo el título
Gastronomía romana y dieta
mediterránea: el recetario de
Apicio, fue galardonada en el
año 2002 con el Premio Nacional
de Investigación en Gastronomía
por la Real Academia Española de
Gastronomía. Su reciente obra,
Saber del Sabor. Manual de
Cultura Gastronómica, publicada
con Editorial Almuzara ha
obtenido el Gourmand World
Cookbook, así como el Prix
Litteraire Gastronomique de la
Academie Internationale de
Gastronomie y el Premio Nacional
de Gastronomía.
Su
experiencia en investigación,
docencia y consultoría
gastronómica viene avalada por
años de actividad profesional y
dedicación. Es presidente de
Garum Group, Consultores
Gastronómicos y profesora de
Cultura Gastronómica en diversas
instituciones, y ha impartido
seminarios en distintos ámbitos
de la investigación
gastronómica, como en la
prestigiosa Escuela de Altos
Estudios en Ciencias Sociales,
en París. Asimismo, es miembro
de varios grupos de
investigación entre los que
destacan la Red de Excelencia de
Investigadores del Instituto
Europeo de Historia de la
Alimentación, el Departamento de
Historia Antigua de la
Universidad de Córdoba, el grupo
de investigadores
internacionales en antropología
CORPUS, o la Cátedra Ferrán
Adriá, en la Universidad Camilo
José Cela.